La virtualización del comisario en las exposiciones participativas

En un reciente post, comentábamos la escala que va desde la apertura de los procesos expositivos hasta la cocreación.  En este proceso, el papel central del “curator” o comisario sigue vigente pero, al mismo tiempo, cambia. Tomemos como ejemplo un proceso expositivo que calificábamos de participativo, el de la exposición sobre el viaje que se celebró en Mediamatic Amsterdam hará cosa de un par de años. Puede servirnos como recurso para compararlo con el proceso de creación de una exposición tradicional, si es que queda alguna.

El comisario da sentido a una selección de artistas y obras en razón del mensaje que quiere articular en torno a un tema que puede haberle sido sugerido o que él o ella mismos aportan. El proceso no siempre es cerrado o unidireccional. Ni tan sólo unipersonal. Existe el comisariado colectivo. También algunos procesos de comisariado responden más al encargo a artistas que la simple selección por parte del comsiario de obra ya realizada.

En los procesos participativos, como la exposición de Mediamatic Travel, el comisario cambia su relación con la toma de decisión tanto en su responsabilidad com en el momento en que se toma la decisión. En Mediamatic Travel, por ejemplo, a través de mecanismos de votación el comisario se retira  hacia un segundo plano. En otros casos, los temas puede que los termine decidiendo a partir de las sugerencias del público. El propio comisario puede recibir objetos artisticos en respuesta a una invitación por parte suya, y finalmente, reservar su papel a la selección final.

¿Qué pasó en el caso de Mediamatic? El curator no intervino de forma tan directa porque su principal aportación fue el diseño de un proceso automatizado de selección de artistas.

Cabe preguntarse cuáles son las nuevas capacitats que pueden encesitar los comisarios que quieran aventurarse por estas nuevas formas de articulación expositiva.

  • Plataformas. El papel del comisario incluye ahora la capacidad de diseñar plataformas que den soporte a procesos de invitación a artistas y público, facilidad para aportar material propio de los artistas o descriptivo del proyecto, así como crear procesos de selección emergente. Estos procesos deben ser capaces de responder a las valoraciones de los participantes en el proyecto expositivo. Una forma popular de implementar este tipo de procesos es mediante plataformas de votación.
  • Dilemas de la votación. Cualquier sistema abierto está expuesto a dificultades ante diversas conductas que pueden resultar perjudiciales. Por ejemplo la usurpación de identidad. También, la “conjura” entre diversos votantes para perjudicar o favorecer uno u otro candidato, en este caso, artistas. Esta es una problemática que se puede observar en diversos sistemas abiertos de votación como “Menéame”. Las mecánicas perversas son difíciles de contrarrestar aunque los mecanismos de reputación ayuden. En el caso de Mediamatic la duración del proceso puede haber servido para  compensar mecanismos emergentes negativos. También el hecho de que la votación tuviera tiempo de realizarse habiendo habido interacción con los propios artistas, diálogo y tiempo de consideración.
  • Rediseño. La votación no es el único momento en que el comisario puede estar observando lo que sucede en el proceso que va a culminar en la exposición. El seguimiento del proceso de diálogo, la observación de las tendencias emergentes, permiten reconsiderar algunos aspectos del diseño original. Y rediseñar los componentes del resultado final.
  • Transparencia. Abrir el proceso conlleva cierta exigencia de comunicación respecto a las decisiones que se van tomando. No sólo comentar qué se decide sino por qué. Esto tiene que ver con la necesidad de justificar y legimitar la petición de participación por parte del público. Por tanto, hay cierta necesidad de variar los esquemas de comunicación con el público, antes, de la exposición. Ya no estamos en el acostumbrado marco de referencia del marketing que caldea el interés del público antes de la exposición. Casi se puede decir que no hay “antes”.
  • La investigación sobre el proceso. El hecho de que buena parte de las plataformas permita registrar las interacciones que se dan en términos de votación, discusión, o sugerencias aporta un material explícito que puede estructurarse para el análisis. Debería poder aprovecharse por parte del propio comisario y de la institución que articula la exposición como una excelente oportunidad de investigación sobre el propio proceso participativo, sobre las expectativas y motivaciones del público y su relación con la institución.

En suma, el comisariado debe ser capaz de llevar adelante un nuevo tipo de proceso de diseño de la exposición más cercano al diseño abierto de procesos que el diseño cerrado tradicional. Esto debería darnos pistas respecto a qué nuevos tipos de formación para la práctica del comisariado habría que promover. Seguramente, una mayor familiarización con los procesos emergentes y complejos y con los procesos de diseño abierto centrado en los usuarios sería útil y debería añadirse a la caja de herramientas de los nuevos comisarios.

Share

2 comentarios para La virtualización del comisario en los procesos de participación expositiva

Envia un comentario

 

 

Puedes usar estas etiquetas HTML

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*

Formación

Publicaciones

Dosier de prensa

Grupos de trabajo

 

@CoCreatingCult Tweets

Seguir @CoCreatingCult en Twitter.