¡El KitCaixa Comunica llega a las escuelas!

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Después de hacer diferentes talleres de co-creación para las escuelas de tres comunidades autónomas distintas, trabajar con profesionales de las artes escénicas y un equipo de diseñadores, lingüistas y comunicadores, y hacer talleres de testeo con nuevas escuelas, ha nacido el KitCaixa Comunica. El KitCaixa Comunica es un recurso educativo que quiere contribuir a mejorar las diferentes competencias de los alumnos en los centros educativos, haciendo especial énfasis en sus habilidades comunicativas.

Los objetivos de este kit son contribuir, de una manera estimulante, a mejorar las competencias educativas de cada asignatura haciendo énfasis en las habilidades comunicativas de los alumnos y familiarizar a la comunidad educativa con las oportunidades y potencialidades de las artes escénicas.

Para todos aquellos profesores y maestros que estén interesados ​​en incluir estos materiales dentro de la propuesta educativa del nuevo curso, pueden dirigirse a EducaCaixa, de Fundación “la Caixa”. Lo encontraréis en castellano, catalán, euskera, gallego e inglés!

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Kit Pedagógico CaixaEscena

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Hace unos meses que CaixaEscena y La Mandarina de Newton estan trabajando para poder crear un kit pedagògico que de un nuevo formato a la enseñanza y transmisión de las artes dramáticas en el aula. Para poder hacerlo han considerado imprescindible buscar la colaboración de profesionales de las artes escénicas y profesores diferentes disciplinas, que han terminado trabajando conjuntamente mediante procesos de co-creación concentrados en tres únicos encuentros.

Inauguramos los talleres en Múrcia el pasado 24 de enero con una sesión de ideación. Se habló de como el teatro ayuda en el rendimiento académico, sobre la generación de debates i el crecimiento personal (mejorando la autoestima i la percepción de los demás). En este taller asistieron una docena de participantes y fue muy inspirador!

La segunda sesión tubo lugar el 20 de febrero en Madrid y se centró en el proceso de prototipado. La decena de participantes concretaron las ideas generadas en Murcia, añadiendo las propuestas hechas online, todo concentrado en dos prototipos de kit.

Entre los dos últimos talleres La Mandarina de Newton trabajó en las propuestas hechas por los participantes y terminaron acotándola en una de sola.

En el último taller del 20 de marzo en Barcelona los asistentes testaron la propuesta presentada por La Mandarina de Newton e ofrecieron ideas para mejorarla y ampliarla.

Ahora con todo este material, y la ayuda de expertos del mundo del teatro, seguiremos trabajando para darle la forma final al Kit Pedagógico CaixaEscena.

¡Os mantendremos informados sobre los progresos!

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‘La ciencia en la ciudad, dentro y fuera de las instituciones’

Irene Lapuente de La Mandarina de Newton participó en la última edición de Quaderns d’Educació Social, el número 14, dedicado a ‘La educación social en tiempos de crisis. El desmantelamiento del estado del bienestar’.

Quaderns d’Educació Social es la revista del CEESC (Collegi d’Educadores i Educadors Socials de Catalunya) que se publica desde el año 2002. Una publicación de referencia para el colectivo de educadores y educadoras sociales y, cómo no, también para los estudiantes, que trata de manera monográfica temas de interés para la Educación Social.

El último número de la revista marca el comienzo de una nueva etapa. El equipo de redacción de Quaderns d’Educació Social ha querido compartir con sus lectores el espíritu de renovación que consideran esencial en un contexto de crisis económica, cómo el que vivimos en estos momentos. Creen que la educación social necesita plantearse nuevos modelos de interacción social,  para dar respuesta a las necesidades actuales de las personas. Estos nuevos paradigmas conllevan una necesidad de nuevos discursos, nuevas ideas y nuevas prácticas. Por eso, en este número, ‘tocaba abrir la puerta a voces entendidas y al mismo tiempo comprometidas con las personas en general, y con la educación social en particular, para hablar del desmantelamiento del estado del bienestar, desde opciones y visiones transformadoras.’

Irene Lapuente, La Mandarina de Newton, ha sido una de esas voces invitadas. En su monográfico ‘La ciencia en la ciudad, dentro y fuera de las instituciones’ (páginas 114-121), Irene habla del proyecto Science of the City y, en particular, de los talleres realizados en el Centro Penitenciario de Jóvenes de Barcelona. Science of the City es un proyecto que pretende aproximar la ciencia y la ciudad de una manera diferente, a través de la participación, co-creación e hibridación. El proyecto procura también eliminar o diluir las barreras físicas que todavía caracterizan la forma de transmitir conocimientos en algunas instituciones. Irene comparte su experiencia en los talleres que realizó, dentro del ámbito de Science of the City, con los internos del CP Jóvenes. El objetivo era fomentar la participación entre los jóvenes, despertar su interés por temas científicos relacionados con su entorno y motivarlos a realizar un vídeo científico sobre las preguntas que ellos mismos se habían planteado a lo largo del taller. Según Irene, una experiencia muy positiva y enriquecedora. El gran interés por la ciencia, por parte de los internos, fue uno de los hallazgos que más la cautivó. Su monográfico termina con una breve reflexión sobre el presente y el futuro de Science of the City. Explica que el objetivo es seguir trabajando y evolucionando,  para llegar a consolidar una línea de trabajo en que ‘la ciudad sea el eje central, los ciudadanos, los protagonistas, y el conocimiento el objetivo final’.

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2a. Edición TalentLab: resumen del taller 'Co-crear una exposición científica con el público' - 2a. Sesión

Segunda sesión – iteración e integración

La segunda sesión retomó las propuestas allí donde se habían dejado la noche anterior, aunque los participantes vinieron cargados con nuevas ideas y materiales para complementarlas y/o mejorarlas. Dedicaron un rato a trabajarlas y luego comenzaron las iteraciones. La visita de participantes de otros grupos permitió establecer un diálogo y hacer una crítica constructiva sobre las propuestas. Al mismo tiempo, conocer las propuestas de los demás servía para enriquecer la propia propuesta.

Una vez pulidas, los grupos pusieron en común sus propuestas. El primer grupo sintetizó su propuesta en la idea “la ciencia se expresa, el hombre interpreta y emociona” que pretendía identificar el proceso creativo como emoción, emoción que a su vez modifica el proceso creativo. Habría dos zonas, una “experimental o creativa”, donde se mostrarían experimentos de cristalización y de cultivos progresivos, y una zona “multimedia” con proyecciones de las creaciones que provocarían emociones. Todo ello debería realizarlo un equipo (científicos, técnico multimedia, ingeniero técnico y equipo pedagógico) que trabajaría conjuntamente las dos zonas, siempre teniendo presente el aspecto “pedagógico”. La propuesta se estimó en 23.000 €.

  

El segundo grupo sintetizó su propuesta en el mensaje “la evolución no tiene dirección ni límites”, motivada por la necesidad de conocer el pasado para entender el futuro. Se planteó la creación de un museo con una “zona expositiva” que mostraría la línea del tiempo que sería interactiva a nivel individual, y una zona de “juegos interactivos” donde se trabajaría el término “evolución” y con la relación de la tecnología a lo largo de la historia. Para llevarla a cabo sería necesario un equipo multidisciplinar (biólogos, diseñador, periodista, director-gerente, abuelos, voluntarios) y el coste de producirla se estimó en 500.000 €.

El tercer grupo resumió su propuesta con la idea “los límites de la tecnología” para reflexionar sobre dónde detenerse en la evolución tecnológica. Se trataría de un recorrido virtual (holografía, 3D, Wii) por tres itinerarios que tratarían la salud, la alimentación y la energía y en los que se plantearían dilemas en torno a la relación entre naturaleza y tecnología, los cuales pasan por decisiones humanas. A lo largo del itinerario los visitantes se encontrarían con nodos de reflexión y decisión con aspectos positivos y negativos (morales, históricos, hipotéticos). La primera parte mostraría los hechos históricos y la segunda parte los dilemas actuales y de futuro. Para desarrollar la propuesta se necesitaría un equipo formado por programadores, diseñadores, comunicadores, divulgadores y expertos científicos. El coste se estimó sobre la base de contratación de 20 personas durante seis meses a razón de 2.000 € el mes: 240.000 €.

El cuarto grupo propuso viajar “de la inspiración natural en la creación tecnológica” considerando que la naturaleza es una fuente de inspiración para imitar y desarrollar tecnología. Se propuso hacer un recorrido dentro de un túnel interactivo donde se diferenciarán tres espacios: “de inspiración” con la proyección de estímulos visuales y auditivos de diferentes elementos naturales, “de descubrimiento” de ejemplos en los que la naturaleza ha servido de modelo, y “de creación” para generar nuevas ideas de manera manipulativa, descriptiva … Todas estas ideas se recogerían y proyectarían en una gran pantalla y cabría la posibilidad de continuar haciendo aportaciones fuera de la exposición. Para llevar a cabo la propuesta se requeriría asesoramiento científico, un escenógrafo iluminador, un programador de interactivos, un diseñador gráfico y un dinamizador de sala. Se estimó un coste de 200.000 €, con la posibilidad de adaptarse a un formato más modesto y barato que también permitiera la interactividad.

  

Finalmente, el quinto grupo propuso explorar “las dos caras de la tecnología” para concienciar al público de las beneficios e inconvenientes de los avances tecnológicos y concienciar que la accesibilidad es un factor que condiciona la calidad de vida, los impactos y oportunidades que se tienen. Se crearía una tabla táctil (o de cartulina) y se jugaría con la idea de hacer parejas de contrarios para los diferentes avances tecnológicos, centrados en seis temas clave. El juego daría una respuesta abierta y registraría todas las aportaciones, que deberían servir para provocar una transformación o cambio. No se estimó económicamente la producción de módulo interactivo pero se comentó que sería adaptable a un amplio abanico de presupuestos.

Una vez presentadas las propuestas, los diferentes grupos hicieron un ejercicio para integrar algunas o todas las propuestas en una propuesta única, siguiendo un hilo conductor que las enlazaría. La intención era ver las afinidades, complementariedades o divergencias y la posibilidad de integrarlas o no. De los diferentes itinerarios destacó la afinidad entre la primera y la cuarta propuesta, al poner de manifiesto el aspecto estético y emotivo del proceso creativo, y, por otra parte, la complementariedad y posibilidad de integración de la segunda, la tercera y la quinta propuesta, planteando el papel de la tecnología en la sociedad desde una aproximación compleja: una evolución tecnológica que mostraría varias caras, y que tendría límites que deberían ser definidos por decisiones humanas.

  

El taller ha servido para reflexionar sobre las complejas relaciones que existen entre naturaleza y tecnología que son inseparables de la sociedad. Se han hecho muchas propuestas para plasmar algunas de estas relaciones en una exposición y también para mostrar el interés de los públicos en participar en la creación de contenidos. A partir de los resultados y de las ideas surgidas en el taller se elaborará un dossier para crear una exposición de carácter científico en el futuro. La idea es seguir trabajando y profundizando en torno a la dualidad naturaleza-tecnología, incorporando nuevos protagonistas y fases de trabajo, que finalmente puedan concretarse en una exposición.

Pero la actividad también ha servido para conocer unas nuevas dinámicas de trabajo, que favorecen la participación y la mirada interdisciplinaria, y para establecer redes de contactos, o workneting, tomando las palabras de La Mandarina de Newton. Esperamos que este taller sea el inicio de una nueva línea de trabajo del CSIC en Cataluña abierta a todos.

Podéis encontrar más fotos en nuestra página de facebook.

Para más información podéis entrar a la página del TalentLab.

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Laura Valls. Unitat de Cultura Científica Delegació del CSIC. 
Irene Lapuente. La Mandarina de Newton S.L.

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2a. Edición TalentLab: resumen del taller 'Co-crear una exposición científica con el público' - 1a Sesión

La semana pasada tuvo lugar el último taller de la segunda edición de TalentLab (21 y 22 de febrero de 2013) en la Residencia de Investigadores (CSIC). En esta ocasión el proyecto iniciaba una línea de trabajo abierta al público con el objetivo de pensar y definir las líneas básicas de una futura exposición de carácter científico, tomando como punto de partida la dualidad naturaleza-tecnología. El proceso de trabajo se desarrolló en el transcurso de dos sesiones. Los participantes trabajaron en grupos que fueron variando a lo largo de las sesiones. Cuando nos referimos a ellos, pues, lo hacemos como una forma de poner orden en las ideas, más que con la intención de asociar estas ideas a unos grupos cerrados y determinados.

Primera sesión – inspiración e ideación

La primera sesión comenzó con un planteamiento en torno a la dualidad naturaleza-tecnología. En el imaginario colectivo, cuando hablamos de ‘naturaleza’ o ‘tecnología’ de inmediato los asociamos a ciertas imágenes o ideas, y muy a menudo los presentamos como términos opuestos. ¿Realmente, lo son? ¿Es fácil delimitar la frontera entre lo que es ‘natural’ y lo ‘artificial’? Si no lo es, ¿por qué los seguimos oponiendo? Lanzando estas cuestiones en el aire, repartimos los participantes en grupos y los enfrentamos a imágenes para animar la discusión y explorar las fronteras entre naturaleza y tecnología.

De esta actividad inspiracional, el primer grupo destacó la idea de que la ‘naturaleza acaba imponiéndose’ a partir de la imagen de unas imponentes raíces en las ruinas de Angkor (Camboya). También comentó que la naturaleza nos ofrece tecnología que puede ser mimetizada por los humanos (imagen de la colmena de abejas). Señaló el transporte marítimo como ejemplo de la globalización mediante la tecnología, con aspectos positivos (transporte de mercancías) y negativos (transporte de especies invasoras) que hay que valorar. En este sentido comentó el papel de la tecnología en la mejora de la calidad de vida y, a la vez, devastador, cuando se utiliza para la guerra.

El segundo grupo habló de la naturaleza como fuente de inspiración para desarrollar tecnología sostenible. A partir de la imagen de los efectos de un terremoto planteó la idea de ‘re-enfocar la tecnología’ a partir de la observación de la naturaleza.

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El tercer grupo comentó que el mundo globalizado ha permitido acceder a más recursos (mercancías) pero que habría que evitar abusar de la naturaleza por parte de la tecnología. Como ejemplo de las contradicciones del mundo global (y de rebote poniendo de manifiesto las hibridaciones naturaleza-tecnología) se comentó el hecho de que la fruta y la verdura que llega a través del transporte marítimo puede hacer más de un año que fue recogida y ha sido conservada en ambiente anóxico para evitar su oxidación. También habló de concebir la tecnología como aliada.

El cuarto grupo comentó que “la tecnología somos nosotros”. A partir de la imagen de unas piedras dijo que la naturaleza no es una cosa hecha, sino que se transforma. En contra de lo que había manifestado el primer grupo expresó que la naturaleza no se acaba imponiendo porque no hay ninguna lucha en juego. Se destacó la idea de que el conocimiento tecnológico no tiene el control sobre todo, sobre la naturaleza, aunque sea una idea generalmente extendida. También se expresó la necesidad de una “convivencia”. La imagen de una instalación de Eduardo Kac donde dos chicas miran un microcosmos vivo, les sugirió la idea, por un lado, de la curiosidad y, por otro, del control de la naturaleza.

Finalmente, el quinto grupo expresó la idea de oposición de orden y caos a partir de las imágenes de transporte ordenado de mercancías que contraponían al caos de plásticos y residuos. Una imagen del uso del DDT en el pasado ilustró la idea de que no se puede predecir los efectos y consecuencias del uso de la tecnología, y reforzando la idea del cuarto grupo, y que no se tiene el control sobre todo. Finalmente, comentaron el caso de las patentes cuestionando la posibilidad de considerar la naturaleza como invento y de otorgar derechos de explotación a compañías o en la gestión de recursos que son bienes comunes, como por ejemplo, la gestión del agua.

A partir de estas ideas generales, los participantes escribieron las ideas que creían importantes en este tema y las pegaron en post-its, a unos paneles. Ellos mismos fueron agrupando las ideas en grandes grupos de temas, hasta quedar seis grandes grupos: inclusión-exclusión del conocimiento tecnológico, alimentación, límites, evolución, modelos naturales, y creación y emociones. Cada participante escogió el tema que le interesaba y se formaron cinco grupos, finalmente integrando el tema de alimentación al de inclusión y exclusión.

Para pasar de las ideas generales a otras más concretas se hizo una actividad llamada “brainwriting” en la que todo el mundo trabajaría para todos. Es decir, cada uno tenía que escribir tres acciones concretas que se podrían realizar en cada uno de los cinco temas a tratar. De las 250 acciones propuestas, los participantes señalaron las que más les gustaban. Para el tema “Modelos naturales”, gustaron las ideas de mostrar herramientas y materiales copiados de morfologías de animales o plantas, la figura de Gaudí, la arquitectura y naturaleza encontrados en las flores o los modelos de productos industriales inspirados en la naturaleza.

Para el tema “Inclusión-exclusión de la tecnología” gustaron las ideas de una exposición de fotografías donde se muestre el contraste, o de imágenes que no son lo que son (lo que dentro está fuera realmente); también un mapamundi mostrando donde se crea la tecnología, donde se usa y dónde se tira o una acción para debatir el tema de las patentes exclusivas en torno a la naturaleza y la alimentación.

Para el tema “Creación y emociones” destacaron una acción para ponerse en el lugar de personas que carecen de algún sentido, un espacio del miedo para conocer mejor la respuesta humana a los problemas, un juego de rol para vivir sin tecnología y vivenciar como todo es tecnología, crear una banda sonora de la naturaleza, reutilización plástica de la tecnología obsoleta, pasar de un plano material a un plano sonoro.

 

Para el tema “Evolución” gustaron las propuestas de mostrar un cerebro con sus partes cada iluminada y relacionada con un grado de evolución representada por una especie, crear una escultura a partir de varios objetos, mostrar las diferentes herramientas que hemos usado como humanos a lo largo de la evolución, mostrar la producción masiva de alimentos, mostrar objetos que vienen uno del otro (pluma: bolígrafo), mostrar fotografías de un mismo lugar a lo largo del tiempo o que opongan una antes y un después, exponer la tableta como objeto desde la de piedra hasta las tablillas tecnológicas; mostrar un mismo invento representado en diferentes épocas o diferentes etnias.

Para el tema “Límites” destacaron las propuestas para dar a conocer campos experimentales éticos en biotecnología, crear un juego interactivo para encontrar los límites de diferentes cosas ya sean límites éticos, tecnológicos, etc., Mostrar el cerebro envejecido como límite, hablar de la exportación de residuos o hacer montañas de residuos que ejemplifiquen el consumo.

 

A partir de ahí, los grupos comenzaron a trabajar en la elaboración de una propuesta concreta. Dedicaron un rato a clarificar las ideas y elegir opciones y, una vez hecho, comenzaron a definir las propuestas. A última hora de la tarde se vieron los primeros prototipos en 3D.

Podéis encontrar más fotos en nuestra página de facebook.

Para más información podéis entrar a la página del TalentLab.

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Laura Valls. Unitat de Cultura Científica Delegació del CSIC. 
Irene Lapuente. La Mandarina de Newton S.L.

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2a Edición TalentLab: resumen del taller 'Cerca del Mar'

El pasado miércoles (6 de febrero de 2013) realizamos el tercer taller del proyecto TalentLab en el Institut de Ciències del Mar (CSIC). El taller estaba dedicado al ecosistema marino con un foco especial a su humanización y tecnificación. La actividad comenzó con una visita a las instalaciones de los acuarios. Josep Maria Gili mostró los organismos marinos que cultivan en diferentes cámaras, como pólipos, medusas, tenóforos, etc. Explicó el meticuloso control a seguir para cultivar las diferentes especies según sus necesidades -de luz, temperatura, circulación del agua-, simulando de la manera más fidedigna posible el medio donde viven, y calcular variables difíciles de medir “in situ”, como por ejemplo, la tasa de crecimiento de los organismos del bentos marino.

Una vez terminada la visita nos dirigimos a la sala de trabajo para iniciar el taller propiamente dicho. Los participantes se dividieron en cinco grupos y, conducidos por Irene Lapuente (La Mandarina de Newton), comenzaron a discutir en el seno del grupo a partir de las imágenes y objetos que habían traído. De esta primera actividad de inspiración, el primer grupo destacó algunas ideas en términos de dualidad: sistemas de vigilancia marinos que permiten el control pero no tienen en cuenta la conciencia; barreras de contención del petróleo que son útiles pero causan un gran impacto visual; bastoncillos de las orejas como objetos de utilidad humana pero que son armas de destrucción para otros organismos; biodiversidad vs diversidad artificial.

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El segundo grupo lanzó ideas en tres direcciones: el cambio climático y la necesidad de ser riguroso al hacer divulgación; lo que nos gusta de ir a la playa (conocerla, conservarla, recuerdos) y lo que no nos gusta (masificación, olores); y la tecnología como herramienta para dibujar paisajes marinos no accesibles al ojo humano. El tercer grupo partió de la idea del tiburón como símbolo del predador que es víctima del impacto antropogénico (sobrepesca, contaminantes), que a su vez, al estar en la cima de la cadena trófica, por bioacumulación, tiene efecto sobre los humanos (alimentación). Hizo referencia también a la isla de residuos flotante que conocemos por fragmentos que se desprenden, sin que haya consecuentes respuestas de actuación. El cuarto grupo habló de los residuos y de la artificialización del medio marino, tanto de la creación de nuevos ecosistemas, como los arrecifes coralinos artificiales, como de la propia artificialización del litoral. Esta idea derivó hacia los conceptos de funcionalidad y estructura, de máximo rendimiento sostenible y de la dualidad economía vs ecología en la gestión de los ecosistemas. El quinto grupo expresó la necesidad de recuperar el conocimiento injustamente olvidado, de tener en cuenta el pasado para comprender el presente y encarar el futuro, y enfatizó en la idea de descubrir lo que el mar esconde para saber lo que le han hecho.

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Dejando reposar estas ideas de partida, proseguimos con una actividad para analizar las personas a las que irá dirigido el recurso educativo. En general se dibujó una persona tipo que sería alegre, extrovertida, curiosa, con intereses múltiples, como la música, los deportes y los amigos, con pocos cambios y problemas familiares. Varios grupos destacaron la diversidad de culturas: gitana, boliviana, china, y el uso de las tecnologías que promueven nuevos lenguajes (emoticonos).

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Con la idea de empezar a acotar el recurso educativo los grupos establecieron las prioridades y los puntos negros en los que no debería caer el recurso. El primer grupo dijo que debería fomentar el debate, el papel activo de los alumnos, que fuera interdisciplinario y acotado en el tiempo, evitando los tópicos. El segundo también comentó la necesidad de fomentar el debate y el carácter vivencial, incidiendo en promover la actividad física, el trabajo en grupo, y evitando los estereotipos, la competencia excesiva y la falta de rigor.

El tercer grupo destacó que el recurso debería garantizar el rigor científico, estimular la curiosidad, la creatividad y el trabajo en grupo, que fuera estético visualmente, evitando que sea demasiado técnico o teórico. El cuarto grupo, por su parte, volvió a destacar el debate, que haga pensar, sea divertido y atractivo visualmente, evitando dar soluciones o que sea una clase expositiva. Finalmente, el quinto grupo priorizó el estímulo de la curiosidad, de generación de preguntas e interacción, evitando utilizar exclusivamente las nuevas tecnologías de la información.

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Tras una breve pausa, los grupos tradujeron estas ideas en forma de una propuesta de actividad para el aula. La conceptualización de las propuestas vivió varias iteraciones con las visitas de personas de otros grupos, que con sus preguntas y comentarios, ayudaron a reformularlas y mejorarlas. En su versión “definitiva”, el primer grupo imaginó un recurso que se basaría en una aplicación móvil para valorar el estado de las playas: los servicios, las músicas, los deportes, el medio ambiente y que los participantes valorarían con emoticonos. Los datos proporcionados podrían tener interés para la comunidad científica aplicando la estadística. El segundo grupo planteó crear unos “juegos reunidos del mar” a partir de juegos tradicionales adaptados al medio marino: el “juego del pañuelo” utilizaría cartas de peces; “quién es quién” consistiría en identificar especies de peces, crustáceos, plancton; “quien come a quién” promovería el deporte; “memory” relacionaría especies con algunos efectos que sufren estas mismas especies. Se podrían ofrecer como una actividad de gincana en la semana cultural o como crédito de síntesis.

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El tercer grupo ideó un recurso basado en los residuos y que se adaptaría a diferentes niveles educativos. Se planteó como una actividad de recogida y análisis de residuos de la playa que podría plantear un experimento en el aula para analizar los efectos de los contaminantes químicos en el mar. El cuarto grupo pensó un juego para reflexionar sobre la actividad pesquera en base a las variables económica y ecológica. Se jugaría en grupos y se asignaría (o elegirían) una flota de barcos diferente en cada grupo. A través de una aplicación móvil, durante una semana los grupos irían de pesca y al final se dibujarían cuatro escenarios diferentes que permitirían discutir en clase las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos.

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El quinto grupo propuso crear un “blog de la pesca” para trabajar en el aula la actividad pesquera actual y del pasado. Ofrecerían unos contenidos e imágenes introductorios y se plantearían unos temas de estudio: tipo de embarcaciones, pescado que se pesca, cómo se vende el pescado, la vida de un pescador y las artes de la pesca. La clase se dividiría en grupos para cubrir los temas en el pasado y el presente. Sería un recurso online que promovería el trabajo offline o presencial (archivos, museos, bibliotecas, mercados, entrevistas). Los resultados se pondrían en común para intentar explicar cómo ha variado la actividad humana a lo largo del tiempo (cambios económicos, sociales, ambientales). Las conclusiones se presentarían oralmente y ofrecería un resumen y opinión de la actividad en el blog. Esta última propuesta fue la que los participantes decidieron que les gustaría llevar a cabo como así mostraron los resultados de la votación.

De esta manera concluyó el taller que en esta ocasión se alargó un poco y nos acercó a la hora de cenar. Concluyen también los talleres con profesores e investigadores y ahora habrá que ponerse a trabajar en las propuestas educativas.

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2a Edición TalentLab: resumen del taller 'Tecnología en el Espacio'

El pasado miércoles, 30 de enero de 2013, tuvo lugar el segundo taller de TalentLab, ‘Tecnología en el espacio‘, en el Instituto de ‘Estudios Espaciales de Cataluña. Antes de iniciar la sesión, uno de los participantes, Francesc Vilardell, nos enseñó que es posible controlar en tiempo real el telescopio del Observatorio del Montsec. Esta es una herramienta muy útil que permite que cualquier institución que lo solicite pueda reservar el telescopio para estudiar el espacio. Además nos comentó que otros observatorios en España disponen también de un servicio dedicado a los centros escolares para que sus alumnos puedan observar el espacio en directo.

Después de esta breve presentación, Irene Lapuente (La Mandarina de Newton) y Laura Valls (CSIC) explicaron cómo se conduciría la sesión y los participantes se dividieron en tres grupos heterogéneos de profesores e investigadores. La dinámica de la sesión fue similar a la del primer taller. Para empezar, los grupos discutieron e intercambiaron opiniones teniendo como punto de partida imágenes relacionadas con la temática tecnología y espacio. El objetivo de esta primera actividad era comenzar a crear un mapa de ideas, un primer esbozo de lo que vendría a ser la propuesta final de cada grupo.

Curiosamente, hubo varios temas destacados por los tres grupos: la exploración espacial y la gestión de los residuos generados. El primer grupo propuso que sería interesante crear una especie de kit básico para explorar el espacio. Sería un trabajo en equipo en que los alumnos tendrían que identificar lo que necesitarían para realizar un viaje destinado a explorar otros planetas, incorporando conocimientos de varias disciplinas (historia, biología, tecnología,…). El segundo grupo destacó el problema que se genera por el hecho de usar con frecuencia imágenes no reales para tratar estos temas. Esto dificulta que tanto los adultos como los estudiantes puedan tener una percepción realista de lo que es el espacio. Han destacado también que hay que terminar con la visión egocéntrica que muchos siguen teniendo: ‘¡La Tierra no es todo, hay todo un Universo más allá de la Tierra!’. El tercero grupo propuso una actividad en que el objetivo sería el lanzamiento de un satélite al espacio. Sería un trabajo de grupo que se desarrollaría en diferentes niveles y habría una presentación al final del proyecto.

La tarea siguiente fue la identificación, por parte de cada grupo, del alumno ‘tipo’ y de sus intereses. También identificaron los puntos clave de sus recursos y los a evitar. A partir de aquí, los participantes  empezaron a definir los detalles de sus recursos y a construir un esquema o prototipo final.

Aunque en esta sesión los grupos partieron de un tema muy similar, los formatos de las propuestas fueron bastante diferentes. El primer grupo presentó una aplicación informática diseñada para dispositivos móviles que consistiría en un viaje espacial, en que los alumnos (12-13 años) tendrían que subir información e imágenes a la plataforma y esto permitiría avanzar en los diferentes niveles del viaje.

 

El segundo grupo propuso un recurso en formato web/blog. Los alumnos (bachillerato) tendrían que gestionar un proyecto de puesta en órbita de un satélite. Sería un trabajo de grupo en que los alumnos se especializarían en una tarea específica necesaria para el lanzamiento del satélite. La página tendría enlaces a otras páginas web de referencia (NASA, ESA, etc.)  e incluiría, por ejemplo, un dossier de preguntas y auto-evaluación.

El tercer grupo presentó otro tipo de formato: un juego de mesa tipo la oca con una versión digital en Scratch. En este caso el proyecto de los alumnos sería el lanzamiento de un cohete a Marte y ellos mismos tendrían que crear las fichas del juego.

Al final elegimos  una propuesta de las tres presentadas. En esta sesión los participantes nos sorprendieron  y decidieron cambiar el formato de la votación. Por primera vez, los participantes quisieron que la decisión final fuera tomada por nosotros, ‘los organizadores’. La propuesta para recurso educativo elegida fue la primera por la calidad del contenido y el formato propuesto. A partir de aquí, habrá que estudiar la viabilidad económica del proyecto y la posibilidad de adaptar la propuesta  e incorporar ideas de los demás recursos presentados.

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Laura Valls. Unitat de Cultura Científica Delegació del CSIC. 
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TalentLab: Entre máquinas inteligentes - sesión II

El pasado miércoles día 21 de marzo realizamos la segunda sesión del taller “Entre máquinas inteligentes”, parte del proyecto TalentLab. Nada más llegar, reanudamos los grupos de la sesión anterior y nos pusimos a trabajar. Calentamos motores con una actividad que pretendía recuperar y poner en común las ideas que habían surgido en la primera sesión. Así, cada grupo sintetizó las principales líneas que definían los recursos propuestos en el brain-writting o lluvia rápida de recursos.

Una vez situados, entramos en materia y los grupos tuvieron que concretar una única propuesta de recurso. Las propuestas se construyeron combinando saberes (imaginación, experiencia, talento, etc.) y materiales al alcance (plastilina, cintas, palitos, bolas, etc.).

El primer grupo ideó una plataforma (o caja) de la que saldrían retos que los usuarios tendrían que resolver en base al conocimiento de restricciones. Los retos podrían ser diseñar la gestión de un ecosistema urbano (presas, centrales nucleares, etc.) y los usuarios serían diferentes centros educativos que propondrían soluciones en base a un trabajo colaborativo. El segundo grupo propuso un juego que podría ser físico (de mesa) o virtual que permitiría trabajar la toma de decisiones y los valores (dinero, cultura, bienestar, autonomía, etc.) en relación con la introducción de la tecnología en la sociedad. El objetivo sería mostrar la influencia que tienen los valores (individuales y sociales) en las decisiones de los ciudadanos y de una determinada sociedad. Finalmente, el tercer grupo concibió un recurso que utilizaría robótica e informática con el objetivo de realizar un trabajo colaborativo. La idea sería que dos equipos o usuarios deberían diseñar una tarea común que deberían desarrollar dos robots. Por ejemplo, podría ser que los dos robots tuvieran que transportar algún objeto conjuntamente. Para hacerlo necesitarían que los robots establecieran comunicación y utilizar la programación scratch para diseñar y simular el trabajo de los robots.

Cuando las propuestas quedaron suficientemente definidas, procedimos a hacer una serie de iteraciones con el objetivo de mejorarlas. Los grupos se dividieron de tal manera que una mitad del grupo se quedó a defender la propuesta ante unos “usuarios potenciales” que planteaban dudas y exponían las limitaciones que veían. La otra mitad se fue a conocer la propuesta de otro grupo poniéndose en la piel de la “persona” definida en la primera sesión. Tras iterar un par de veces, cada grupo puso en común las aportaciones hechas por otros participantes, detectó algunas carencias e incorporó elementos nuevos a partir de las sugerencias recibidas. De esta manera, el primer grupo vio la necesidad de acotar el planteamiento de la plataforma a un único reto con unos objetivos que deberían estar previamente definidos. El segundo grupo incorporó la idea de que las cuestiones planteadas deberían estar basadas en situaciones concretas (como podría ser una hija que una tarde deja la madre con un robot de compañía). Se dijo que es en base a estas situaciones que pueden emerger de manera más evidente las diferencias en los valores entre las personas. También, se sugirió la posibilidad de que los propios usuarios sean los que ponderen los valores asociados a determinadas actividades. Por otra parte, se dio a conocer la existencia de recursos similares como el Deliberatorium del MIT o un juego de cartas. El tercer grupo vio la necesidad de que los robots establezcan algún tipo de comunicación en base a sensores.

Posteriormente, los participantes tuvieron que establecer de manera más detallada los principales aspectos del recurso a diseñar (filosofía, temática, metodología, requerimientos, dificultades, presupuesto) y se expuso al resto de grupos. Una vez hecho esto, se procedió a la votación. La propuesta más votada fue la del segundo grupo, ArgumentaTIC, si bien todas resultaron bastante bien valoradas y equilibradas. Se comentó la posibilidad de incorporar aspectos de la primera y la tercera propuesta a la propuesta escogida. A partir de ahora habrá que trabajar la propuesta y ver si es factible realizarla con los recursos disponibles, y los que pudieran venir de otras fuentes (patrocinadores) o si convendría más producirlo en una fase posterior.

En la reflexión final, algunos participantes manifestaron su deseo e interés de que el trabajo realizado en el taller finalmente se pudiera ver traducido en un recurso educativo. Desde el equipo organizador se reiteró la idea de que uno de los objetivos del proyecto es poder producir los recursos educativos surgidos de un proceso de co-creación. Pero también se insistió en que también es importante el propio proceso de trabajo, es decir, el hecho de implicar a profesores e investigadores, las dinámicas de trabajo, los contactos establecidos (worknetting), etc.

Con este taller acabamos la serie de talleres previstos para este curso. Esperamos que pronto veremos los recursos educativos producidos. También confiamos en que el curso que viene podremos realizar la segunda edición con nuevos temas (arqueología, ciencias del mar, astronomía, etc.) y con más centros de investigación que ya nos lo están pidiendo, nuevos talleres y nuevos recursos.

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Laura Valls. Unitat de Cultura Científica Delegació del CSIC.
Irene Lapuente. La Mandarina de Newton S.L.

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TalentLab: Entre máquinas inteligentes – sessión I

El pasado miércoles día 7 de marzo realizamos la primera sesión del taller “Entre máquinas inteligentes” en el Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (CSIC) como parte del proyecto TalentLab. La sesión tenía un programa intenso de trabajo, que comenzó con una visita a las instalaciones a cargo de David Sierra. Sus explicaciones sirvieron para introducir las diferentes líneas de investigación que se llevan a cabo en el instituto; incluida una demostración de perros-robots futbolistas para explicar cómo se trabaja el aprendizaje en las máquinas.

Una vez en la sala de trabajo, los participantes se distribuyeron en tres grupos y empezamos la sesión propiamente dicha. En la fase de inspiración, surgieron ideas comunes en el seno de cada grupo aunque con enfoques diferentes. El primer grupo sugirió la idea de que “todo está conectado” y planteó una visión amable de la tecnología que se basa en el pensamiento y en la realidad física (personas, naturaleza) combinado con el uso de la red y de la “nube “. El entramado de conexiones podría cortarse si se le somete a la presión de los recortes. El segundo grupo dibujó unos “ejes” que se movían entre el caos “informativo” de la red y el orden abstracto, por un lado, y los límites entre la utopía (el pensamiento) y la realidad, de la otra. Estos ejes guían el uso de las tecnologías que pueden hacer las personas en la vida diaria, así como la toma de decisiones. El tercer grupo puso de manifiesto el papel de las personas en la “elección del futuro” que queremos, teniendo en consideración el conocimiento, las propias personas y sus necesidades. Situaron la dicotomía entre dos realidades según el papel que tenga la tecnología: una que apuesta por la autonomía, la responsabilidad y la sostenibilidad, y otra que crea dependencia, es insostenible y controladora.

Seguidamente, los tres grupos procedieron a imaginar los acontecimientos noticiables de un 8 de marzo del 2025. Se destacó la predominancia del formato digital y de las nuevas vías de comunicación, al tiempo que se puso de manifiesto las carencias de infraestructura en temas de conectividad de los centros educativos, y el problema de los recursos energéticos, así como la posibilidad de contar con automóviles de conducción automática o la incorporación de los robots en la vida práctica. También hubo coincidencias a imaginar un retorno a la peseta. En cuanto al perfil de los usuarios se comentó mucho la idea de la curiosidad entre los jóvenes, a pesar de poca su constancia, así como la consideración que se trata de un público muy interesado en la música, el deporte y la tecnología, y muy basado en las relaciones sociales y de amistad. También se apuntó a su capacidad de no ser siempre fieles a la verdad o intentar buscar excusas un poco sospechosas.

Teniendo en cuenta las ideas, conceptos y debates puestos encima de la mesa en los tres ejercicios anteriores, los participantes de cada grupo hicieron un brainwriting rápido de recursos educativos que podrían permitir trabajar la tecnología y la inteligencia artificial en el aula. De entre todas las propuestas, el primer grupo mostró preferencia para generar un recurso en red que promoviera el juego individual para trabajar temas de ecología y/o música. Plantearon la posibilidad de vincular este recurso con robots o con realidad virtual, y mostraron el interés de hacerlo lúdico y la possibilidad de que fuera multi-plataforma. El segundo grupo propuso un recurso en línea con la intención de promover la colaboración a la hora de solucionar un reto o un problema actual. Finalmente, el tercer grupo propuso trabajar en un recurso transversal que incluyera la paciencia como una capacidad a aprender más.

Estos días nos permitirán ir madurando las ideas y en la próxima sesión continuaremos las dinámicas de trabajo que nos ayudarán a concretar un único recurso educativo.

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Laura Valls. Unitat de Cultura Científica Delegació del CSIC.
Irene Lapuente. La Mandarina de Newton S.L.

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TalentLab: Escuchando la Tierra - sesión II

Ayer empezamos la segunda sesión del taller “Escuchando la Tierra”que se encabe en el proyecto TalentLab, con una visita a las instalaciones centenarias del Observatorio del Ebro de Roquetes. Este centro desde sus inicios centró su actividad en estudiar las relaciones entre el Sol y la Tierra, una investigación pionera que, con el tiempo, ha adquirido cada vez más relevancia.

La visita se centró en tres espacios principales: el observatorio astronómico, la estación meteorológica y la biblioteca. En el observatorio vimos diferentes telescopios que se utilizan para la observación de la actividad del Sol y de otros cuerpos celestes menos luminosos. En la estación meteorológica pudimos ver los diferentes aparatos (tradicionales y modernos) que se utilizan para medir los parámetros del tiempo meteorológico. El Observatorio tiene un registro de datos (temperatura, precipitaciones, humedad, etc.) muy homogéneo y estable, lo cual tiene gran relevancia para el estudio del clima. Finalmente, accedimos a la biblioteca, especializada en ciencias de la Tierra, un lugar acogedor que a lo largo de un siglo ha acumulado más de un kilómetro lineal de publicaciones. Un fondo documental centenario que es fundamental para el estudio de la historia de las ciencias; donde también están los libros técnicos de la biblioteca de Narcís Monturiol.

Una vez terminada la visita, nos dirigimos a la sala para continuar el taller con el objetivo de llegar a una propuesta concreta de recurso educativo. Decidimos reunirnos todos en un único grupo y empezar a trabajar con las manos. Pero retomar las propuestas allí donde las dejamos en la primera sesión costó un poco: ¡teníamos los motores fríos!

Poco a poco, surgieron las primeras ideas: vegetación, instalaciones del Observatorio, vídeos, estudiantes, investigadores, profesores, una plataforma wiki, un canal, estaciones meteorológicas, etc. y se empezó a moldear la forma del recurso. Podría ser una plataforma wiki para trabajar el clima local combinando la toma de datos con la observación de la vegetación. Los alumnos intentarían encontrar respuestas a los interrogantes planteados en un cuestionario y los resultados se publicarían en la plataforma con de vídeos cortos de fácil creación (Moviemaker). La idea es que sea una práctica independiente, e interesante en sí misma, pero que se podría complementar con una visita al Observatorio del Ebro; lo que permitiría dar un valor añadido al recurso: comparar y discutir los datos con investigadores profesionales. La plataforma también permitirá comparar los datos de diferentes localidades que aporten los diferentes centros educativos y, si se hace con continuidad, establecer registros temporales.

En este punto, la propuesta fue contrastada con los “futuros usuarios” que introdujeron la necesidad de que el recurso sea pautado (fichas), que se pueda hacer en el aula y sea cooperativo. Finalmente, se afinó la propuesta con la sugerencia de introducir una página wiki para profesores e investigadores donde se vayan respondiendo preguntas, de incorporar un protocolo para elaborar un pluviómetro, si el centro educativo no tiene, y la posibilidad de que la comparación de datos pueda establecerse también entre países.

Se comentó que es imprescindible la coordinación entre el Observatorio del Ebro y la Delegación del CSIC para sacar adelante el proyecto, tanto en la elaboración de los contenidos como en la gestión de los accesos a la plataforma wiki. El presupuesto de este recurso educativo no debería ser demasiado elevado. Finalmente, se concluyó que el título podría ser “Mi tiempo”. No podíamos pedir más concreción.

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Laura Valls. Unitat de Cultura Científica Delegació del CSIC.
Irene Lapuente. La Mandarina de Newton S.L.

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